En la historia financiera de cualquier persona, los créditos y préstamos juegan un papel clave. Aparecen cuando el dinero propio no alcanza, cuando el tiempo apremia o cuando el deseo se adelanta al ahorro. Son, al mismo tiempo, puente y tentación. Una herramienta capaz de resolver problemas o de fabricarlos con la misma facilidad. Usados con criterio, los créditos permiten avanzar en proyectos, suavizar imprevistos y transformar planes en realidades. En cambio, mal usados convierten el futuro en una sucesión de cuotas que llegan puntuales, incluso cuando la tranquilidad no lo hace. Por eso, entender cómo funcionan y cuándo conviene utilizar los créditos o préstamos no es un lujo, sino una forma de autodefensa. ¿Qué son los créditos y los préstamos? Aunque a menudo se emplean como sinónimos, crédito y préstamo no son exactamente lo mismo. Se parecen, pero igual que se parecen un bisturí y un cuchillo de cocina: ambos cortan, aunque no sirven para lo mismo. Un crédito es un acuerd...